lunes, 16 de marzo de 2009

ALuDiS y Las MUJERES (HETEROSEXUALES, LESBIANAS, BISEXUALES y TRANS)



Con las piedras que nos tiran nosotras armamos castillos

A veces la sociedad tan heterosexual en la que vivimos afecta nuestra capacidad de enfrentar la posibilidad de ser lesbiana, gay, bisexual o transgénero.

Una de las bases que sustenten este sistema social en que vivimos es la opresión de las mujeres es algo que ya viene siendo gritado desde hace años por el movimiento feminista. Hemos conseguido apenas una igualdad formal ante algunas leyes, ni siquiera ante todas, sin embargo, todavía hoy no es mayoritario el sector que reconozca nuestras reivindicaciones.

La heterosexualidad está esta normalizada y a partir de esto hacemos hincapié en el concepto de heteronormatividad significando esta que la heterosexualidad es percibida como regla, que intenta “normar” la orientación sexual de todas las personas. Se refiere a la concepción hegemónica de la heterosexualidad y a las normas que orientan cómo nos percibimos a nosotras y nosotros mismos y también acerca de cómo organizamos la sociedad y como creamos instituciones.

La heterosexualidad que sirve de modelo de relación sexual para la sociedad patriarcal esta apuntalada por la obligatoriedad, la exclusividad, por un lado. Por otro, esta concebida sobre la base del papel de opresión hacia las mujeres.

De ahí que esta sociedad no solo diga que la única manera validad de relación sexual es la heterosexualidad, si no que da a la misma un cauce de desarrollo. Planteada con más rigor la cuestión: esta sociedad patriarcal necesita una determinada manera de relación sexual para asegurar la reproducción de la especie y también asegurar la reproducción de su ordenamiento.

No cualquier heterosexualidad, si no una preferiblemente legalizada en la familia tradicional.

Una heterosexualidad acorde con el mantenimiento de la opresión de las mujeres, es decir androcéntrica, centrada en la sexualidad implicando la negación autónoma de las mujeres a favor del placer “domado” por los hombres y dependiente del mismo.

Las mujeres nos fuimos dando cuenta que nuestro problemas como mujeres no eran “no eran naturales” ni un asunto “privado”, individual, personal. Conversando unas con las otras a lo largo de nuestra historia hemos deducido que lo que nos pasaba no nos pasaba por la mala suerte personal de ella o aquella, si no por el hecho de ser mujer y porque en esta sociedad en que vivimos eso es ser mujer.

Hemos visto que era una cuestión que trascendía nuestra individualidad, que más bien era una cuestión política, la cuestión política de nuestra opresión.

Ese fue el fundamento del nuevo movimiento feminista: romper abiertamente la vieja división patriarcal entre el mundo de lo privado y de lo público, de lo privado frente a lo político´; porque era en el llamado mundo privado donde se ejercía mayoritariamente la opresión contra las mujeres.

Dentro de la familia; las relaciones sexuales, centradas en el placer del hombre y en la reproducción era un fundamento de nuestra opresión, esto puso de manifiesto el movimiento feminista y de ahí encaro la lucha por desmontar la ecuación que hacía coincidir la sexualidad con la reproducción y reivindicó la autonomía del placer de las mujeres, el derecho de poseer su propio cuerpo, el derecho a decidir su maternidad; en este marco se inscriben las luchas por los anticonceptivos y por la despenalización del aborto y de esta larga lucha que hoy un sector amplio de mujeres se plantee sus relaciones sexuales con los hombres desde una perspectiva no dependiente de la reproducción.

Dentro del mecanismo de limitaciones una de las formas limitatorias más primarias es la simple negación de que existan otras posibilidades que las que se ofrecen.Simplemente no existen. No se mencionan siquiera.

Las mujeres lesbianas no hemos existido para la historia a juzgar por lo poco que ha trascendido. Si se da por supuesto que las mujeres no tienen una sexualidad propia y autónoma, sino dependiente, de la del varón. ¿Cómo pueden existir mujeres cuya vida sexual tenga por centro otras mujeres? ¿Cómo es posible desobedecer los dictados de la naturaleza?.

El lesbianismo es tenido por una forma de desviación, vicio, perversión o pecado “contra natura”.

Negar el lesbianismo con una posibilidad y explicarlo, en el más favorable de los casos como una enfermedad y una desviación de “lo natural” ha respondido a la necesidad que ha tenido esta sociedad patriarcal de esconder el carácter impuesto, no elegido, ni natural, de su modelo de heterosexualidad.

Es por esto que a lo largo de la historia fuimos y somos invisibilidadas.

Somos consientes de lo importante que es decir “yo soy una mujer lesbiana”. Pero también estamos consientes de la falsedad de la barrera que nos “clasifica” a las mujeres como lesbianas, y a las otras como heterosexuales.

Que nos clasifiquen y nos diferencien, no por nosotras mismas, si no por otras personas, por las personas que nos relacionamos sexualmente, es algo que nos viene impuesto por la sociedad.

Y nosotras aspiramos una sociedad en la que no tenga sentido una clasificación de los seres humanos según el criterio de con quien se relacionen sexualmente; que no tenga sentido porque no aporta nada definitorio de tener una práctica heterosexual o tenerla lesbianas.

“A nadie se le debe negar el derecho de vivir en esta sociedad, con igualdad y libertad por su orientación sexual o expresión e identidad de genero.

El Estado Nacional y el de la Provincia de Salta deben garantizar políticas inclusivas, sobre todo en el sistema educativo, porque creemos que es allí, en los ámbitos educativos en las cuales se generen conciencia y eliminar contenidos discriminatorios, sexistas u homofóbicos de la currículas escolares.

Se debe trabajar por la educación sexual y por el respeto a la diversidad sexual, el hacerlo es para que cada cual aprenda a conocerse, aceptarse, y estar a gusto consigo misma o consigo mismo y estar contenta o contento de cómo es.

La diversidad sexual es un tema ante lo que es imposible permanecer neutral. De hecho con toda la educación sexual sucede igual, siempre se estará contribuyendo a dar significados. Tanto las palabras como los silencios educan, aunque como es evidente, no siempre lo hagan en la misma dirección.

El rol del estado y la influencia de la Iglesia frente a la diversidad sexual en Salta

En nuestra provincia, cabe aclarar y dar a conocer que no hubo desde el ámbito ejecutivo ni legislativo, iniciativas sociales y políticas a favor de la igualdad ni han facilitado herramientas para generar conciencia en la sociedad de que las mujeres lesbianas, bisexuales y sobre todo trans, que son el grupo social más maltratado, somos ciudadanas que trabajamos, estudiamos, pagamos impuestos, tenemos los mismos derechos.

Las mujeres trans son perseguidas en nuestra provincia por las fuerzas policiales, excluidas del sistema laboral, discriminadas y maltratadas por el sistema educativo y sobre todo son invisibilizadas a tener su derecho de identidad.

Los gobiernos anteriores y el actual se han resistido y se resisten a implementar una política de inclusión social.

En la Provincia, la exclusión que sufrimos se ve agravado por las costumbres tradicionales y la influencia de la Iglesia en cuestiones del estado. Quedando a la vista en el mes de Mayo del 2008, cuando Aludis presentó un proyecto para que se incluya dentro de la Carta Orgánica de la localidad de Cerrillos un articulado en el que se reconozca la unión civil sin distinción de sexo y de orientaciones afectivo sexual. En esa ocasión salió a declarar “el arzobispo de Salta” (en el diario el Tribuno), que avanzar en este tema implicaba el retroceso de la sociedad y atentaban contra la tradición cristiana y humanitaria de Salta, llamándonos sodomitas

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Las leyes de la igualdad

En Argentina y en otros países, el Partido Socialista, junto a las organizaciones de la sociedad civil que trabajan la temática LGBT han promovido y acompañado acciones concretas desde los ámbitos ejecutivos y legislativos en un sentido progresista.

En Rosario de Santa Fe se creó el Área de la diversidad sexual siendo el primer espacio institucional de ámbito ejecutivo en el país que tiene como objetivo promover políticas públicas activas de inclusión social hacia lesbianas, gay, bisexuales y transgénero.

En el Parlamento, legisladoras y legisladores socialistas han presentado distintas iniciativas que se detallan a continuación:

-Proyecto de ley de matrimonio para personas del mismo sexo.

-Proyecto de ley de identidad de genero, para garantizar el derecho a la identidad de travestis, transexuales y transgénero.

-Proyecto de ley para otorgar cobertura de obra social y pensión por viudez a parejas del mismo sexo.

-Proyecto de ley para eliminar la restricción de donación de sangre de varones gay.

-Inclusión de contenidos de Diversidad Sexual en la currícula de sexualidad en el sistema educativo formal.

-Programa de igualdad de trato y oportunidades para las personas LGBT.

-Inclusión de la Diversidad Sexual como causal de discriminación en la ley antidiscriminatoria.

Ante todo lo expuesto y en conmemoración de la lucha que llevamos día a día las mujeres lesbianas, travestis, bisexuales y heterosexuales exigimos que se nos garanticen nuestros derechos a la dignidad, igualdad e inclusión y no discriminación.

Por lo tanto, desde este espacio

-Instamos al Gobernador de la Provincia de Salta Dr. Juan Manuel Urtubey que adhiera a la declaración nacional de la diversidad sexual que promueve la Federación Argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans.

-Que el día 17 de Mayo sea declarado día de lucha contra la homofobia, la lesbofobia y la transfobia.

-Creación de la secretaría de la Diversidad Sexual en el ámbito provincial y municipal de Salta.

-Creación de la comisión de diversidad sexual en el ámbito de la legislatura provincial, y la creación de la comisión de diversidad sexual en el ámbito del Consejo Deliberante de la Provincia de Salta.

-Promover la no discriminación por orientación sexual e identidad de género en el ámbito laboral.

ALuDiS

Asociación en Lucha por la Diversidad Sexual

Por la inclusión Social de lesbianas, gays, bisexuales y trans

Y

Grupo de Lesbianas, gays, bisexuales y trans del Partido Socialista

Gabriela Veleizan (Sec. Area de la Mujer) cel. 0387-156853362

jueves, 5 de marzo de 2009

A "TODAS" LAS MUJERES


EL 8 de Marzo, es el Día Internacional de la Mujer, en algunos sectores de nuestra sociedad sigue estando presente la idea de que las lesbianas, las mujeres trans y las bisexuales no somos mujeres como las demás.
Las lesbianas somos mujeres a las que nos gustan y atraen las mujeres y por ello, compartimos nuestro afecto, nuestro deseo, nuestra vida familiar y de pareja con otra mujer. En nuestro país a pesar del incipiente debate acerca de la existencia de na realidad que hace al reconocimiento de diversas manifestaciones de la sexualidad (LESBIANAS, GAYS, BISEXUALES, TRANS), aún existe mucha desigualdad de reconocimiento social hacia las mujeres que somos lesbianas. Mientras en otras sociedades, se tiene totalmente asumido y reconocido el hecho de que las lesbianas somos mujeres con defectos y virtudes pero que igual somos mujeres que trabajamos, estudiamos, que somos madres, tías, abuelas, amigas… y que vivimos nuestra vida como todo el mundo, todavía hay ciudades y sociedades dentro de Argentina donde nosotras no existimos o somos invisibles. Vencer la invisibilidad es el principal reto para las lesbianas y debemos empezar desde nosotras mismas, asumiendo que nuestras parejas o las mujeres con las que salimos no son tan sólo nuestras amigas o nuestras compañeras de piso sino que son nuestras esposas, novias, amantes o sencillamente la pareja con las que compartimos nuestros proyectos y nuestras vidas.
Por otro lado, también queremos reivindicar los derechos de la mujer “trans” ( Travesti, Transexual, Transgénero) quien se ve discriminada continuamente dentro de la sociedad. Hoy 8 de Marzo, día de la mujer, es imprescindible recordar que ser mujer no es resumible a una condición femenina única. Las mujeres trans existen y esta es una realidad, sufren aún más la discriminación e invisibilidad que pueden vivir las mujeres lesbianas, bisexuales y heterosexuales. Ellas, las muejeres Trans, experimentan con más intensidad que otras mujeres la discriminación e invisibilidad. Generalmente a estas personas, a estas ciudadanas, se les excluye de todos los ámbitos sociales. Estas condiciones hacen que a la mujer transexual se le dificulte mucho más encontrar su integracion en la sociedad. Por otro lado, actualmente es muy difícil para las muejeres trans encontrar un puesto de trabajo si en su documento nacional de identidad aparece un nombre y un sexo diferente al que psicocialmente ellas, nosotras hemos elegido y construido. Dicho aspecto produce una discriminación y un rechazo hacia las personas trans que limita las posibilidades laborales de este colectivo. Las y los activistas por la inclusion social del colectivo LGBT, estamos esperando la ley de identidad de género que permita a las mujeres y también a los hombres trans cambiar su nombre y su sexo en el D.N.I., sin necesidad de pasar por una cirugía de reasignación de sexo. Queremos resaltar que hasta el día de hoy sólo una persona operada puede cambiar los datos de su docuemento de identidad. Igualmente, reivindicamos que las personas trans tengan derecho a que las prestaciones de sanidad pública cubran el proceso de construccion de nuestra identidad y las cirugías de reasignación de sexo, ya que se trata de un elemento fundamental para garantizar el bienestar de las y los transexuales en nuestro pais.
Es importante resaltar también la existencia de las mujeres bisexuales, estigmatizadas por la sociedad por sentirnos atraídas por ambos sexos. Nosotras también tenemos derecho a expresarnos, a vivir como somos, a ser felices. Nuestra orientación sexual no tiene porque condicionarnos en ninguno de los ámbitos por donde nos movemos. Hoy reivindicamos nuestro derecho a la libre expresión y a la plena igualdad. La bisexualidad siempre ha sido mal entendida y excluida en el mundo heterosexista en el que vivimos. Hoy estamos aquí para reclamar el respeto a las diferentes opciones, a la libertad de elección, más allá de los géneros, reclamamos que lo importante son las personas y que todo lo humano nos atañe. Hoy es un día para hablar de la Mujer y de la Mujer trabajadora. En los últimos años las mujeres hemos experimentado un gran crecimiento personal y hemos conquistado esferas a las que antes no teníamos acceso. Una de las muchas dimensiones de una Mujer es su sexualidad. Nosotras y nosotros reclamamos la aceptación y la normalización de la diversidad sexual. Lo que sienten las mujeres -trans, lesbianas, bisexuales, heterosexuales- respecto a su sexualidad es válido, aceptable, lógico, respetable… y además, sus relaciones afectivo-sexuales pertenecen a su intimidad, a su ámbito privado. Por esta razón, consideramos que su orientación o identidad sexual no es en ningún caso un elemento de juicio para valorar a una persona, y mucho menos en lo laboral.
No vivimos en un mundo rosa o azul, hay miles de colores por ver, por eso, hoy estamos aquí para decir: aquí estamos, celebrando el día de la Mujer. Somos mujeres y podemos ser lesbianas, transexuales, bisexuales y heterosexuales. Trabajamos, estudiamos, amamos, aquí estamos,

ALUDIS
Asociacion en lucha por la Diversidad Sexual
“Por la inclusion social de lesbianas, gais, bisexuales y trans”


Gabriela Veleizan. Area de la Mujer. Tel: 0387-156853362

POR LOS DERECHOS HUMANOS


Desde la Asociación en Lucha por la Diversidad Sexual (ALuDiS), queremos hacerles llegar nuestra adhesión a las actividades que se desarrollarán durante el corriente mes en el marco de “Marzo de la Memoria”.

Como integrantes del colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y trans de la Provincia de Salta, queremos ser participes de las actividades propuestas y ala vez hacer notar la voz de los compañeros y compañeras activistas lgbt desaparecidos y desaparecidas durante la última dictadura militar. Así mismo adjuntamos a la presente, un documento que aporta al debate y hace referencia de los atropellos sistemáticos que ejerció el terrorismo de estado, hacia los militantes del colectivo lgbt, no solo en materia de persecución política, sino también represión por orientación sexual. Estos militantes anhelaban a través de la participación, una sociedad más justa y solidaria.

Porque somos conscientes que la participación es la única herramienta de recuperación de la memoria colectiva, la verdad y la justicia.

30.000 compañeros y compañeras desaparecidas y desaparecidos, PRESENTES AHORA Y SIEMPRE¡¡¡

Un fraterno abrazo

A 33 años del golpe más sangriento de la historia Argentina, cuando ya nadie pone en duda el carácter genocida de la dictadura militar y cuando much@s de las/os que hoy claman por los derechos humanos prefieren olvidar viejos silencios y complicidades, nos gustaría hacer alguna reflexión sobre las consecuencias del golpe sobre las luchas populares encaradas con alguna perspectiva de género, ya que la dictadura representó un genocidio humano y económico, pero también una masacre de las luchas, incluidas las de género.

La finalidad del golpe de estado fue la de desarticular la lucha popular organizada, única manera de imponer un plan económico que aún perdura y cuyas consecuencias sociales son por todas/os conocidas. El secuestro, la tortura, el robo de niñas/os como botín de guerra, la desaparición forzada de personas y los asesinatos masivos no fueron sino las condiciones necesarias para imponer un liberalismo salvaje a la medida del salvajismo de los dictadores y de los sectores civiles que promovieron el golpe de estado y se enriquecieron a la sombra de los fusiles.

En materia de género, la dictadura representó un duro golpe que todavía no fue debidamente reconocido, porque desarticuló y produjo un estancamiento en los movimientos feministas y de liberación homosexual que venían desarrollándose desde la década anterior. Se produjo un enorme retroceso, imponiéndose roles de género tradicionales, que relegaban a las mujeres a espacios domésticos y les demandaban una actitud pasiva en todo. La Iglesia fue erigida en la autoridad moral que determinaba roles y modos de comportamiento y vinculación para todos/as los hombres y las mujeres.

En Argentina, a tono con el origen y desarrollo en otros países de los movimientos feminista y de gays y lesbianas, y en gran parte por la creciente incorporación de mujeres en el mercado de trabajo a partir de la década del 50, se conforman reuniones de reflexión sobre la cuestión feminista. Sin embargo, al analizar el desarrollo de reflexiones y reivindicaciones feministas en la década del ´70 no podemos limitarnos en nuestro país sólo a la existencia de organizaciones de mujeres claramente embanderadas con el feminismo, sin atender al proceso, individual y político, que la gran cantidad de mujeres militantes en los sectores de izquierda hicieron, truncado de la manera más violenta y cruel por la dictadura. Es una deuda pendiente el abordar seriamente los cuestionamientos de género que comenzaron a surgir a partir de la intensa y comprometida participación de estas mujeres en los movimientos políticos y sociales de las décadas de los ´60 y ´70, necesarios para la recomposición del movimiento feminista desde 1983 en adelante.

La cuestión homosexual en nuestro país, se había manifestado públicamente en 1968 mediante la publicación de una revista llamada "Nuestro Mundo", y con el posterior surgimiento, en 1971 del Frente de Liberación Homosexual (FLH), que intentó plasmar las reivindicaciones homosexuales en la sociedad de los ´70. Sin embargo, tanto para las feministas como para homosexuales, el enemigo principal era la Iglesia con su enorme poder.

El golpe de Estado fue una alianza de sectores reaccionarios en lo social con sectores liberales en lo económico. En los siete años que duró la dictadura, todos estos movimientos fueron fuertemente golpeados hasta ser casi aniquilados. Las/os principales referentes del FLH tuvieron que partir al exilio. Tal fue el caso de Néstor Perlongher (exiliado en Brasil) o Blas Matamoro y Héctor Anabitarte (exiliados en España).

Muchos de los antiguos militantes del Frente de Liberación Homosexual (FLH), que habían irrumpido en la esfera política, en un conflictivo dialogo con la izquierda revolucionaria nativa, buscan un refugio en el extranjero, donde prosperan las nuevas teorías libertarias asociadas al Mayo francés y al movimiento californiano.

Ser gay en los años de plomo no era nada fácil. Los mas arriesgados han utilizado para sus encuentros –mas allá e las comunes calles del pecado- los cines X y los baños públicos, convirtiendo la expresión “salir del closet y ganas las calles” en algo mas que una figura del “darse a conocer”.

El secuestro y desaparición de personas frenó las reivindicaciones de toda clase, sobre todo de las feministas y los/as homosexuales, que no sólo eran blanco de los militares en términos de represión política y desaparición física, sino que sufrieron también el embate del discurso religioso y conservador de la Junta a nivel social, que se plasmó en todas las instituciones (escuelas, legislación, iglesia, etc.), y que significó un terrible retroceso en cuanto a la lucha por el reconocimiento de la diversidad sexual, de los derechos sexuales y reproductivos, del derecho al aborto, etc. La sociedad argentina debió marchar al paso de las botas militares, que querían mujeres amas de casa, madres y sobre todo sometidas. Los hombres debían ser machos heterosexuales. Las lesbianas en este esquema no existían. Las travestis tampoco.

En la oscuridad, mientras tanto, las mujeres y las/os militantes homosexuales sufrían el ensañamiento de la tortura sobre sus cuerpos focalizada en su sexualidad y genitalidad. El trato que recibieron las personas homosexuales –se calcula que hay alrededor de 400 desaparecidas/os-, fue especialmente sádico y violento, y las mujeres eran sometidas a violaciones y humillaciones sexuales sistemáticas. La apropiación del cuerpo de las mujeres se extendió también, al nacer sus hijas/os en cautiverio, a ellas/os, en lo que hoy sabemos que fue un método sistemático de robo de niñas/os.

Aun con el fin de la dictadura, la homofobia se hizo su espacio, ya que en el informe oficial de la CONADEP, el "Nunca Más", el trato "especial" hacia las personas gltb fue silenciado e invisibilizado, por presiones del ala católica de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), con la anuencia de otros organismos. En el mismo informe, se detalla que las mujeres fueron el 30 por ciento de las/os desaparecidas/os, y el 3eran mujeres que estaban embarazadas.

El Mundial 78

El Mundial también requirió que se espantase aun más a los homosexuales. “había que espantar a los homosexuales de las calles para que no perturben a la gente decente”, dijo el jefe de la Policía.

En junio de 1978, debido a las presiones del obispo de San Martín, Monseñor Manuel Menéndez, se cerró La Gayola. En los meses siguientes se repitieron procedimientos similares que dejaron un saldo de más de mil cuatrocientas personas detenidas.

La homosexualidad fue obligada a recluirse ahí, donde no que quería que se escapase: la tetera volvió a ser el club, la libertad entre urinarios, el único espacio permitido. Esto no significaba que los baños públicos no fueran también objeto de constantes visitas policiales.

Como cualquier paseo por la ciudad podía ser el pasaporte para un 2º H, los homosexuales se acostumbraron a viajar en taxi, lo cual encarecía la vida cotidiana pero resultaba preferible a pasar cinco días en Devoto.

Con el fin de la dictadura, se reorganizó la lucha y se conquistaron algunas reivindicaciones que beneficiaban a los sectores medios y altos. En la década del ´80 se legalizó el divorcio vincular y la igualdad de las/os hijas/os nacidas/os dentro del matrimonio y fuera de él. Pero las discusiones que se daban en los ´60 no obtuvieron más respuesta que la represión, y es así como hoy en día se está todavía discutiendo sobre la educación sexual en los colegios, sobre las pastillas anticonceptivas gratuitas y la legalización del aborto libre, seguro y gratuito, reivindicaciones que en otros países son incuestionables. Es también en esa época que gays, lesbianas y travestis tienen que iniciar el lento camino de la visibilidad frente a una sociedad influenciada por la visión militar de las minorías sexuales.

La lucha contra la dictadura y por los derechos humanos, hoy, no está en los homenajes solemnes que pronuncian los políticos representantes del gran capital, ni en los feriados nacionales, ni en las frases altisonantes de quienes ocupan la política. La lucha contra la dictadura y por los derechos humanos está en la lucha cotidiana del pueblo contra la explotación de clase y la opresión patriarcal. Y, desde las reivindicaciones de género, está en cada mujer que aborta clandestinamente a pesar de los mandatos de la Iglesia. Está en las personas que luchan por la legalización del aborto. Está en la lucha por los anticonceptivos gratuitos. Está en la lucha contra la violencia de género. En la lucha contra la mercantilización de los cuerpos y la alienación de las personas que significa la prostitución. Está en cada gltttb que se niega a ser la escoria de la sociedad y a ocupar el lugar que le quieren asignar los medios.

El mejor homenaje a las/os desaparecidas/os de ayer no está en los bronces, sino en la lucha de un pueblo que no se resigna. En el latir de cada lucha de hoy, laten la pasión, el compromiso y la esperanza de las/os 30.000.

El saldo que dejo la más sangrienta dictadura que sufrió la Argentina fue de 30.000 compañeros y compañeras detenid@-desaparecidas/os, lo mejor de la generación de los ´70 fue exterminada sistemáticamente.

En tal sentido, Desde nuestra Asociación demandamos ante las autoridades competentes:

I. Aparición con vida de Julio López.

II. Juicio y castigo a los genocidas responsables de la última dictadura militar.

III. Cárcel común para todos los genocidas.

IV. Derogación de los Códigos de faltas y/ o códigos contravencionales que rigen en nuestra provincia.

V. No al disciplinamiento sexual.

VI. No a la represión por orientación sexual e identidad de genero

VII. Espacio publico de la Diversidad, pilar fundamental de toda sociedad Democrática.

ATTE. CRISTIAN ARAMIS ESCOBAR

Secretario de Derechos Humanos / ALuDiS